El hogar es donde se producen la mayoría de los accidentes en los niños de 0 a 4 años. Caídas, golpes, cortes, quemaduras y ahogamientos son bastante frecuentes. Para prevenir estos accidentes es necesario tomar precauciones, adaptando nuestros hábitos y nuestro hogar al desarrollo psicomotor de los niños.
Su indefensión, su curiosidad y falta de noción del peligro les hace propensos a varios tipos de accidentes: golpes, heridas, intoxicaciones, asfixia o electrocución. La mayoría de los accidentes en los niños de 0 a 4 años suceden en el propio hogar.
La cocina y el baño son las estancias de la casa con más peligro para los niños
Existen diversas etapas a tener en cuenta. Hasta los 3 meses los riesgos no provienen de la actitud del bebé sino del medio que lo rodea. De los 3 a los 6 meses, ya puede girarse sobre sí mismo, coger cosas con las manos y llevárselas a la boca. Hay que añadir nuevas precauciones ante los accidentes infantiles. De los 6 a los 12 meses, el niño comienza a andar y todo llama su atención, por ello es recomendable adoptar su punto de vista para ver los posibles peligros que pueden afectarle.
| Acontecimiento | Consejos generales de prevención |
| Muerte súbita | – Acostar al bebé boca arriba
– No usar colchones de lana o muy blandos, almohadas ni ropa de cama pesada – No abrigarlo en exceso ni taparle la cabeza – No fumar en su entorno |
| Heridas y golpes | – Usar una cuna segura
– Sujetar bien al bebé al sacarlo del baño – No dejarlo solo en la cama, sofá o baño – No dejar cajones o armarios abiertos y asegurar los cajones con cierres de seguridad o con topes en su interior para evitar que caigan – Proteger las esquinas de las mesas y muebles, y vitar poner objetos sobre tapetes o manteles – Asegurarse de que no puedan abrir las ventanas – Poner protectores en las puertas para no que cierren por completo – Evitar la entrada del niño en la cocina – Usar barandillas para bloquear el acceso a las escaleras – No permitir que use el ascensor si no va acompañado de un adulto – Guardar en lugar seguro los objetos cortantes – En los transportes en automóvil, usar un asiento de seguridad homologado para su edad |
| Quemaduras | – Controlar la temperatura del agua del baño
– Comprobar la temperatura del biberón – No exponer al bebé al sol sin protección – Situar fuera de su alcance objetos calientes – Impedir que jueguen con cerillas y mechero |
| Asfixia o ahogo | – No dejar jamás solo al niño en la bañera
– Evitar estufas o calentadores en el dormitorio – Provocar el eructo de los lactantes después de las comidas y antes de recostarlos para dormir – No dormir en la misma cama con adultos – No ponerle en el cuello lazos o cadenas – Evitar la ropa con lazos o botones en la parte delantera o con imperdibles – Alejar de su alcance objetos pequeños o con piezas pequeñas que pudiera llevarse a la boca – Si la casa tiene piscina, colocar una valla de seguridad y enseñarle a nadar cuanto antes – Impedir que manipule bolsas de plástico |
| Intoxicaciones, alergias e irritaciones | – Usar jabones especiales para bebés
– Secar bien con la toalla tras el baño – No dejar productos peligrosos (medicamentos, alcohol, productos de limpieza) a su alcance |
| Electrocuciones | – Poner esparadrapo o protectores para los enchufes y retirar los cables de su vista
– Desenchufar los aparatos eléctricos |
Los niños se ahogan en silencio. Debido a la sumersión inicial se produce aspiración de agua a los pulmones. Esto genera un reflejo protector que cierra la vía aérea (laringoespasmo). La víctima traga abundante agua de forma voluntaria e involuntaria. Si el período de sumersión se prolonga, hay una gran disminución del oxigeno en los órganos (hipoxia), especialmente en el cerebro. Finalmente, debido a la misma hipoxia, el laringoespasmo protector cede y se produce entrada de agua a los pulmones.
Saber más
– Prestar especial atención a las ventanas (cierres de seguridad) y los enchufes (protectores).
– No dejar jamás al niño solo en la bañera: los niños se ahogan en silencio. Debido a la entrada de agua en los pulmones se produce un espasmo de laringe.
– Las precauciones que deben tomar los padres se irán adaptando al desarrollo psicomotor del niño. Conforme el niño vaya creciendo habrá que ampliar el campo y el tipo de precauciones a tener en cuenta.