el momento del parto

Cambios de tu bebé de la 35 semana hasta el parto

Equipo de Ginecología del Dr. D. Lluís Cabero i Roura, Presidente Sociedad Española Ginecología y Obstetricia

El momento tan esperado está llegando. No olvides tener a mano tu canastilla por si acaso, ya que el parto puede ocurrir en cualquier momento y casi siempre en el que menos te esperas.

 

Procura tenerlo todo preparado y descansar todo el tiempo que puedas antes del parto.

Semana 36

En esta semana se debe realizar el cultivo vaginal y rectal. Esta prueba nos permitirá identificar a todas esas pacientes que son portadoras de una bacteria llamada Estreptococo Beta Agalactiae. Este germen no es perjudicial para la madre pero obliga a administrarle antibiótico durante el proceso de parto para evitar que el bebé se infecte.

El niño durante esta época inicia el encajamiento, sobre todo si es el primer parto, en la pelvis. Notarás que la parte superior de la barriga ha bajado. Este descenso del feto en la pelvis provocará una disminución de la dificultad de respirar debido a que el fondo del útero no presiona sobre las costillas. Este descenso del bebé también va a darte la sensación de que tu hijo se mueve menos.

Por otro lado, otra sintomatología como la acidez de estómago o la micción más frecuente empeorarán.

Si no habías interrumpido las relaciones sexuales, ahora lo tendrás que hacer.

 

Semana 37

En esta visita, el obstetra tendrá una especial atención en la valoración de tu pelvis, es decir, que tiene una forma anatómica normal y que es lo suficientemente grande como para que pase tu hijo. Gracias a las condiciones del cuello de la matriz, es decir, longitud del cuello, dilatación y consistencia del mismo, podremos tener una idea orientativa de si el parto será antes de la fecha probable o bien se esperará hasta la semana 39.

Un consejo valioso es que empieces a rellenar la nevera por si el proceso se inicia antes de tiempo.

 

Semana 38

Se va acercando el momento. Notarás que las contracciones cada vez son más frecuentes y la fatiga empezará a notarse en tu rostro. El parto está cerca y se mezcla una situación de curiosidad, felicidad pero también de miedo a algo que puede ser en estos momentos desconocido para ti. Estás en buenas manos y todo va a salir bien. Suprime ya los baños y simplemente utiliza la ducha. Procura descansar todo el tiempo que puedas y no olvides tener tu canastilla a mano por si te pones de parto en cualquier momento.

 

Semana 39

En esta visita, tu médico volverá a valorar tus condiciones cervicales, la posición y presentación del feto, tus constantes habituales así como tu peso. Si el embarazo hasta ahora ha sido estrictamente normal, no tienen por qué realizarse más pruebas complementarias, pero si tu médico lo cree conveniente puede ser que te solicite un registro fetal o incluso otra ecografía.

Durante estas últimas semanas prácticamente no vas a aumentar de peso. Si el feto se encuentra ya encajado vas a ver como el fondo de la matriz desciende y se sitúa 2 o tres dedos por debajo de la punta del esternón mejorando tu sensación de ahogo.

 

Hasta el momento del parto

De la semana 39 hasta la 41 tu médico te citará una vez por semana (siempre que todo esté correcto), y a partir de la semana 41 te citará cada 48 horas hasta la semana 42. A partir de la semana 42 se considera que se trata de un embarazo prolongado y, por lo tanto, tu médico te va a inducir el parto o te va a programar para una cesárea.

Ya eres mama y ya pasó el embarazo. Esas maravillosas semanas del embarazo terminaron, y con el parto finalizó ese tiempo de espera para poder conocer a tu hijo en persona. Ya estás en casa de nuevo, disfrutando de tu hijo y de la ampliación de la familia. Enhorabuena.

 

 

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